Desde hace unos meses, la gestión política del PP de Imbroda ha puesto de manifiesto que la patraña que nos ha estado vendiendo sobre la interculturalidad de Melilla ha sido un engaño más de su marrullería clientelar para ganar las elecciones. Desde Los Verdes de Melilla “pensamos que, por una parte, intentaba vender una supuesta política de interculturalidad (la zanahoria) y, por otra, continuaba mostrando su cara más amarga del “miedo al moro” (el palo)”.
Toni Roderic, presidente de La Federación de Los Verdes de España, ha manifestado que: “la actual situación de la frontera de Melilla con continuas denuncias de melillenses imazighen sobre actuaciones de la policía alejadas de un mínimo de comportamiento ajustado a la legalidad y a los derechos humanos, el caos reinante en la misma, el desastre de la ofensiva contra el comercio tradicional de la ciudad, su actitud racista contra los niños a los que debían tutelar, los tuits ofensivos, injuriosos, insultantes, humillantes, afrentosos y ultrajantes de los miembros del gobierno de la ciudad para con sus discrepantes políticos, nos retrotraen a cuales eran las posiciones de Imbroda y los suyos en los años 85 y 86 en referencia a los derechos de los imazighen de la ciudad: su ideología no ha cambiado ni un ápice. Están donde estaban y se les han desmontado sus patrañas”.
Yonaida Sel·lam, presidenta de Intercultura, señala que “las recientes manifestaciones del mismo Imbroda pidiendo, en un alarde de crueldad, que no se les de comida ni mantas a los menores necesitados contradiciendo cualquier presupuesto religioso, misericordioso y humano, o las disparatadas y alucinantes de Marín y congéneres y cómplices diciendo que las cuchillas instaladas en el puerto no causan ningún daño, nos manifiestan claramente la pérdida total de caridad y conmiseración. A las que hay que añadir las altas dosis de racismo que las envuelven”.
“En el último año ha habido tres días negros en Melilla. Tres días de luto -difíciles de olvidar- que cuestionan toda la política intercultural ficticia. El primero es la actuación vergonzosa -por orden de Barkani-, con agresiones incluidas, en la frontera contra un grupo de musulmanes que con todos los papeles en regla intentaron pasar unos corderos para la celebración del Eid el-Adha. El segundo fue la prohibición por parte del mismo Barkani de la manifestación contra su política y en defensa de las tradiciones imazighen y su venganza posterior contra los participantes. Y la tercera y más penosa fue la actuación de una fiscal -sin que el juez le hiciera ninguna reconversión- amenazando a una anciana de más de setenta años con quitarle la nacionalidad española” -ha indicado Roderic.
“Sabedores de sus desaciertos y de que la situación se les ha ido de las manos, junto al desgaste por la corrupción de su partido, Imbroda estimula su política de clientelismo intentando comprar voluntades de algunos musulmanes -con el dinero de todos- aumentando las subvenciones digitales en vez de solucionar los desproporcionados problemas que arrastramos los imazighen de exclusión social, pobreza, fracaso escolar, guetización y desesperanza” -ha señalado Yonaida Sel·lam.
Desde Intercultura y Los Verdes señalamos que “ha llegado el momento que las fuerzas sociales, políticas, culturales, sindicales digamos “¡BASTA, YA!”, y seamos capaces de proponer, programar, idear y desarrollar una alternativa clara y rotunda para acabar con esta situación enfermiza y patológica que nos lleva a un callejón sin salida y al fin de la Melilla que hemos conocido” -han concluido Yonaida Sel·lam y Toni Roderic.